PUESTOS CALLEJEROS Y HEPATITIS A !!!

 

Comer en la calle puede exponerte a diversas bacterias ya muy conocidas, pero también al virus de la Hepatitis A. Para prevenir estas enfermedades, lo más sencillo es dejar de comer en la calle, pero si no tienes otra opción, procura que sea en lugares limpios y que los alimentos los preparen con la higiene correspondiente. La comida callejera, a pesar de parecer un fenómeno de las grandes ciudades, como es México, es un hecho del que se tiene registro desde la época prehispánica.

 

comida de la calleEn la época porfiriana era mal visto que las clases altas fueran por antojitos a la calle, por lo que mandaban a los sirvientes para traer tacos y gorditas a sus casas. Este tipo de comida, hoy en día, constituye gran parte de la alimentación diaria de las personas, debido en parte a los horarios de trabajo, a que es económico y al crecimiento urbano y demográfico no planificado.

La comida callejera incluye también frutas, verduras, botanas, insectos, dulces, postres y muchas otras preparaciones que pueden exponerse a diversas bacterias, hongos y virus, como el de la Hepatitis A.

Un local de la franquicia de restaurantes La Tagliatella ha sido el punto donde se ha localizado un brote de hepatitis A en Finestrat, Alicante, en España, que ha afectado a una docena de personas. La Consejeria de Sanidad valenciana ha clausurado el local y está llevando a cabo las investigaciones necesarias para detectar el inicio del brote y controlar este caso.

Ahora bien, no es el único que se ha desencadenado, recientemente, en un restaurante. Hace sólo unos meses se tuvieron también noticias de uno similar en el establecimiento Can Terra de Palma, Mallorca. Fue en enero de este 2018 cuando una cincuentena de personas se infectaron con el virus de la hepatitis A (33 habían comido en el local, otros eran trabajadores del establecimiento, y otros eran casos terciarios, es decir se habían contagiado a partir de los casos anteriores).

Son varios casos ocurridos en poco tiempo, pero, ¿hay que preocuparse por contraer la hepatitis A en un restaurante? Cuando hablamos de toxinfecciones alimentarias normalmente hablamos de bacterias, que se produzcan por virus es raro, y el de la hepatitis A es el más raro de todos, es muy difícil que se encuentre el virus en alimentos, al menos que sean verduras, no desinfectadas y que fueron regadas con agua no potable.


La hepatitis A es una enfermedad vírica de transmisión oral-fecal, que se transmite por contacto estrecho con personas infectadas o a través de agua o alimentos contaminados. La vía oral-fecal significa que el virus se excreta en las heces. Si el que prepara los alimentos no dispone de agua entubada par lavarse las manos después de ir al baño, como suele ocurrir con las personas que disponen de puestos ambulantes, podras imaginarte que sus manos no estarán del todo limpias. Para evitar el contagio, los infectados deben seguir escrupulosamente normas de higiene y de lavado de manos después de ir al baño y antes de manipular alimentos.

bacterias en la mano¿Cómo puede haber llegado el virus al restaurante? El virus se ingiere o se transmite por las manos, o por alimentos contaminados, porque no han sido bien lavados o preparados. Lo más probable es que un trabajador tuviera hepatitis A en fase de incubación (significa que ya tiene el virus y ya lo está excretando, pero aun no aparecen síntomas), no realizara bien la higiene y manipulase un alimento. Los clientes que comen ese alimento se pueden contagiar.

Si un manipulador de alimentos con poca higiene, está infectado por hepatitis A, es portador, y lo puede traspasar a los alimentos que toca. Entonces puede llegar facilmente al consumidor. Por eso es una enfermedad de declaración obligatoria para los trabajadores del sector alimentario. Si un manipulador tiene hepatitis A, sus compañeros se deberán someter a analíticas sanguineas.

¿Puede ser que el trabajador no supiese que tenía el virus? Existen casos de hepatitis A con síntomas poco llamativos, pero no es lo más habitual. Los síntomas son cansancio y fiebre no alta. En muchos casos aparece el más típico que es inflamación del hígado con ictericia (coloración amarilla, llamativa, o no tanto). La orina cambia también de color (se pone oscura) y las heces se hacen pálidas, por lo tanto los síntomas llaman la atención.

¿Es fácil que verduras y frutas u otros alimentos frescos lleguen con este virus a las cocinas? El virus podría venir con alimentos frescos contaminados, los que no se cocinan al vapor habitualmente. No es la causa número uno de intoxicación, porque hay otras, pero tampoco es descartable. No es excepcional y ha habido alguno relacionado con fresas.

¿Cómo se elimina este virus de una cocina? Es cierto que, una vez ha entrado, el virus se propaga fácilmente por el resto de alimentos de la cocina y es difícil eliminarlo. El protocolo es poner la cocina en cuarentena, retirar absolutamente todo lo que hay en las instalaciones y hacer una desinfección muy a fondo con productos especiales. Es más complicado que en el caso de una bacteria.

Pero, esto ¿porque es relevante para nosotros? Más de la mitad de los mexicanos (53 %) ha enfermado por comer en la calle y los males más populares son diarrea, tifoidea o infección estomacal.

comida 1

Las razones que dan los mexicanos para comer en puestos callejeros o ambulantes son antojo 33.2 %, prisa (32.2%), cercanía al trabajo o casa (29.9%) y precios (3.3%), aunque 6.6 % tiene “otro” motivo y 4.8 % no sabe o no respondió.

Para prevenir estas enfermedades, lo más sencillo es dejar de comer en la calle, pero si no tienes otra opción, procura que sea en lugares limpios y que los alimentos los preparen con la higiene correspondiente.

 

 

 

Recuerda que tu salud es lo más importante.

  

Referencias

https://elpais.com/sociedad/2018/10/16/actualidad/1539681729_117175.html

Laurain, A., & Pol, S. (2017). Manejo de las hepatitis víricas en atención primaria. EMC-Tratado de Medicina, 21(1), 1-8.

http://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hepatitis-a

https://www.excelsior.com.mx/nacional/2014/05/24/961136

Artículo de Divulgación revisado y adaptado por el Dr. Jorge Luis Poo. Hepatólogo Clínico, miembro del Comité Editorial de tu portal AMHIGO y fundador del Grupo Mexicano para el Estudio de las Enfermedades Hepáticas.