Las hormonas tiroideas disminuyen el desarrollo de fibrosis

La glandula tiroides tiene forma de mariposa y normalmente se localiza en la parte de adelante del cuello, su trabajo es formar las hormonas tiroideas, volcarlas al torrente sanguineo y entregarla a todos los tejidos del cuerpo.

Las hormonas tiroideas ayudan al cuerpo a utilizar energia, mantener la temperatura corporal y a que el cerebro, el corazon, los musculos y otros organos funcionen normalmente.

La fibrosis se caracteriza por la acumulación de matriz extracelular, sobre todo de colágeno, que conduce a la destrucción de la estructura y función del órgano afectado. Los procesos fibróticos incluída la fibrñosis hepática, constituyen un importante problema sanitario y son una de las causas principales de muerte en países desarrollados. Hasta el momento, no existen terapias capaces de revertir o parar su progresión.

Se sabe que la proteína TGFb, una molecula que tiene un papel crucial en el desarrollo de la fibrosis, por lo que se ha propuesto el uso de inhibidores de este factor para controlar procesos fibróticos, pero los compuestos disponibles son muy tóxicos y por tanto no pueden ser utilizados clínicamente.

Ahora, un estudio publicado en PNAS por científicos de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), demuestra que la unión de la hormona tiroidea (responsable de regular el metabiolismo de nuestro cuerpo) a su receptor nuclear frena las acciones del TGFb.

“Hemos demostrado que la administración previa de hormonas tiroideas a ratones sometidos a tratamientos con drogas que inducen fibrosis, mejora de forma significativa la deposición de colágeno y los marcadores de fibrosis”, afirma Ana Aranda, del Instituto de Investigaciones Biomédicas “Alberto Sols” (centro mixto UAM-CSIC).

“Por otra parte, hemos observado que ratones modificados genéticamente que carecen de los receptores de hormonas tiroideas desarrollan con la edad fibrosis hepática espontáneamente, lo que confirma el papel de estos receptores como represores endógenos de los procesos fibróticos”, agrega la investigadora.

Sin embargo, de acuerdo con los autores, las hormonas tiroideas no podrían utilizarse como agentes antifibróticos debido a sus fuertes efectos secundarios (sería como consumir hormonas que ya tenemos que acelerarían nuestro metabolismo). Pero los resultados obtenidos sugieren la posibilidad de desarrollar análogos, es decir fármacos con similitudes químicas, de estas hormonas con menos efectos colaterales, los cuales podrían ser útiles para bloquear la progresión de los procesos fibróticos.

 

Referencia
Elvira Alonso-Merinoa, Rosa Martín Orozco, Lidia Ruíz-Llorente, Olaia A. Martínez-Iglesias, Juan Pedro Velasco-Martín, Ana Montero-Pedrazuela, Luisa Fanjul-Rodríguez, Constanza Contreras-Jurado, Javier Regadera, and Ana Arand. The thyroid hormones inhibit TGFβ signaling and attenuate fibrotic responses. PNAS. DOI: 10.1073/pnas.1506113113