Formación de novo del sistema biliar mediante transdiferenciación de hepatocitos

El hígado y la vesícula biliar están situados en la parte superior derecha del abdomen y se conectan entre sí por medio de las vías biliares, que son unos conductos que desembocan en el primer segmento del intestino delgado (el duodeno). Aunque el hígado y la vesícula biliar comparten algunas funciones, son órganos muy distintos

Un equipo de Cincinnati Children's y de la Universidad de California San Francisco (UCSF) estudió el proceso celular en ratones que padecían el síndrome de Alagille (SA). El síndrome de Alagille está variablemente caracterizado por colestasis crónica debido a escasez de conductos biliares intrahepáticos, estenosis arterial pulmonar periférica, anomalías en la segmentación vertebral, facies característica, anomalías en el segmento anterior/embriotoxon posterior, retinosis pigmentaria y riñones displásicos. La prevalencia es de aproximadamente 1/70.000. La enfermedad se puede manifestar con ictericia prolongada debido a hiperbilirrubinemia conjugada y/o signos y síntomas cardiacos en recién nacidos.

Los expertos concluyeron que, cuando una patología o lesión causan escasez de un tipo de célula concreta en el órgano, otras células "cambian de identidad" y se transforman para suplir a las dañadas.

La transdiferenciación es un cambio completo y estable en la identidad celular que sirve como alternativa a la regeneración de órganos mediada por células madre. En los mamíferos adultos, los hallazgos de la transdiferenciación se han limitado a la reposición de las células perdidas a partir de las estructuras preexistentes, en presencia de un andamio y un nicho completamente desarrollados. En este trabajo se muestra que la transdiferenciación de hepatocitos en el hígado de ratón puede construir una estructura que no se pudo formar en el desarrollo, el sistema biliar en un modelo de ratón que imita el fenotipo hepático del síndrome de Alagille humano (ALGS).

Una de las autoras del estudio, Stacey Huppert, afirma en "Nature" que "ahora se tiene un alto nivel de entendimiento" de cómo funcionan los procesos de regeneración de tejidos del hígado, uno de los órganos del cuerpo con más capacidad regenerativa.

Holger Willenbring, de UCSF, apuntó por su parte que "el estudio demuestra que la forma y la función de los hepatocitos -el tipo de célula que propicia la mayoría de las funciones del hígado- son muy flexibles".

"Esta flexibilidad ofrece muchas oportunidades de tratamientos para una buena cantidad de enfermedades hepáticas", añadió.

Willenbring señaló que, además de multiplicarse, "las células del hígado pueden cambiar su identidad para producir un tipo de célula hepática que se haya perdido o, en el caso del ALGS, que nunca se haya formado".

Los científicos creen que futuros estudios en seres humanos podrán llevar al desarrollo de medicinas para el tratamiento de enfermedades hepáticas, lo que eventualmente reduciría la necesidad de trasplantes u complejos tratamientos con células madre ya que los resultados definen el potencial regenerativo de la transdiferenciación de mamíferos y revelan oportunidades para el tratamiento de ALGS y otras enfermedades.

 

Referencia
Schaub, J. R., Huppert, K. A., Kurial, S. N., Hsu, B. Y., Cast, A. E., Donnelly, B., ... & Mattis, A. N. (2018). De novo formation of the biliary system by TGFβ-mediated hepatocyte transdifferentiation. Nature.

https://www.elpais.com.uy/vida-actual/descubren-regeneran-tejidos-higado.html