Enfermedades infecciosas por transfusión en México

En esta ocasión queremos referirnos a un tema muy importante específico de México, porque cuando hemos hablado de los riesgos de las transfuciones hemos hablado con estadisticas mundiales. El Doctor Héctor Rodríguez Hematólogo Certificado, Fundador y Director del Banco Central de Sangre del Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS durante 1962-1997, menciona en su artículo que aunque la transfusión es un recurso terapéutico para alivio o reanimación del paciente que la requiere por anemia o hemorragia, aún no se puede efectuar sin riesgo. El de transmisión de enfermedades es notable porque puede causar daño grave.

Los microorganismos transmisibles por la transfusión son bacterias, virus o parásitos. La historia clínica y las pruebas serológicas en el candidato a donador son las medidas para la prevención. El riesgo residual después de estas medidas de prevención es de: Contaminación bacteriana (se excluye al Treponema pallidum) es de 1 en 15 a 50 mil transfusiones de concentrados plaquetarios y de 0.21 por millón de concentrados eritrocitarios.

Para los virus en países desarrollados se mencionan: una en 500 mil unidades de componentes transfundidos para el virus de la hepatitis B; una en 2 millones para el virus de la hepatitis C y una en 1 a 2 millones para el virus de la inmunodeficiencia humana-1.

En relación con el virus de la hepatitis B se ha caracterizado el riesgo de infección oculta en el donador cuando éste ha sufrido la infección aguda que puede ser asintomática y con resultados negativos en el examen médico y serológico. Puede observarse en el inicio de la infección o en el periodo de ventana en los que no es detectable con las pruebas serológicas, aun la de ácidos nucleicos.

En el paciente, después de la infección aguda, el virus B puede quedar oculto en el tejido hepático y no ser detectable por pruebas serológicas.

La hepatitis B y C tienen gran importancia clínica como infección en la población general: 300 millones de portadores para el VHB y 180 millones para VHC en el mundo. El VHB ha sido motivo de varias comunicaciones: la identificación de un estadio de infección oculta por VHB, detectado mediante las pruebas de anti-VHBc y NAT o sólo con esta última. Aún no hay suficiente información para caracterizarla con precisión, por lo que la Sociedad Internacional de Transfusión Sanguínea ha propuesto en 2007 la realización de un estudio colaborativo internacional para caracterizarla.

En México, el virus de la inmunodeficiencia humana tiene un riesgo residual de contaminación por transfusión, similar al reportado en países desarrollados. La enfermedad de Chagas, presente en países latinoamericanos, en México tiene una sero prevalencia de 0.406%. En EUA y en Canadá se han identificado siete pacientes contaminados de enfermedad de Chagas por transfusión; en México se han identificado cuatro; en ninguno de estos pacientes se reporta cuadro clínico específico. No se han encontrado casos de infecciones emergentes contaminados por transfusión para los virus del Oeste del Nilo y del dengue en México.

Es probable que en el riesgo de infección por transfusión en México sea relativamente bajo por la baja endemicidad probablemente relacionada con la ubicación geográfica del país y otros factores como la estructura genética de la población.

Las infecciones transmitidas por transfusión en México tienen características particulares que probablemente guardan relación con la ubicación geográfica del país, su topografía, el clima y las características genéticas de la población; en otras palabras, la altiplanicie mexicana que caracteriza el clima en el centro del país debido a su altitud, cambia el patrón de las infecciones, a pesar de que gran parte del país se ubica por debajo del trópico.

 

Referencia

Moyado, H. R. (2011). Enfermedades infecciosas por transfusión en México. Rev Mex Med Tran, 4(2), 78-90.