Las Manifestaciones extrahepáticas de la infección por hepatitis C

La infección por el virus de la hepatitis C (VHC) es un problema de salud importante con 150 a 170 millones de personas infectadas de forma crónica. Por un lado, estos pacientes corren el riesgo de desarrollar complicaciones hepáticas, como cirrosis y cáncer hepático, con una mortalidad hepática estimada de 350,000 personas / año. Por otro lado, en grandes estudios, dos tercios de los pacientes con infección por VHC experimentaron manifestaciones extrahepáticas. Algunas de estas afecciones están bien documentadas y son más comunes, mientras que otras son infrecuentes. Poco después del descubrimiento del VHC, se informaron trastornos autoinmunes o linfoproliferativos relacionados con el VHC, desde la crioglobulinemia mixta benigna hasta los linfomas francos. Más recientemente, se han reportado muchos otros trastornos no asociados con el VHC, que incluyen enfermedades cardiovasculares, renales, metabólicas y del sistema nervioso central.

La infección por VHC ha mostrado una mayor tasa de mortalidad por complicaciones extrahepáticas. La mortalidad por todas las causas en pacientes con VHC se incrementó más del doble en comparación con los pacientes sin VHC, probablemente relacionada con la positividad del ARN del VHC en suero. La erradicación viral redujo significativamente la tasa de muertes extrahepáticas. Los recientes avances terapéuticos en el tratamiento del VHC, con la posibilidad de erradicar el VHC después de nuevas terapias antivirales directas, parecen ser de gran importancia para las manifestaciones hepáticas y no hepáticas de la enfermedad.

Actualmente, no hay recomendaciones internacionales sobre el tratamiento terapéutico de pacientes con complicaciones extrahepáticas infectados por el VHC. Los primeros enfoques terapéuticos se basaron en terapias inmunosupresoras que reflejan los regímenes utilizados en vasculitis no relacionadas con el VHC. La introducción de la primera combinación de terapias antivirales (interferón alfa y ribavirina) mejoró claramente las tasas de supervivencia. Sin embargo, este enfoque terapéutico tenía una eficacia virológica limitada (solo erradicaba el  50% para el genotipo 1 del VHC), a menudo requería varios meses de terapia y presentaba altas tasas de intolerancia. Las terapias antivirales de acción directa han surgido recientemente como un sorprendente enfoque terapéutico para la infección por el VHC, con una corta duración del tratamiento, efectos secundarios mínimos y una eficacia cercana al 100%. Estos nuevos medicamentos brindan la oportunidad de curar eficazmente la infección crónica por VHC y reducir la carga causada por las complicaciones hepáticas y extrahepáticas del VHC, lo que ofrece la esperanza de un cambio drástico en los resultados del paciente.

La erradicación del virus es, sin duda, un objetivo clave en el abordaje terapéutico de las características extrahepáticas relacionadas con el VHC. Sin embargo, el escenario ha sufrido un cambio disruptivo con la aparición de terapias antivirales de acción directa, que han surgido como cambiantes de juego en la terapia contra el VHC; por lo tanto, se puede anticipar que el enfoque terapéutico para pacientes con VHC que se presentan con manifestaciones extrahepátiocas también cambiará drásticamente.

 

Referencia
Ramos-Casals, M., Zignego, A. L., Ferri, C., Brito-Zerón, P., Retamozo, S., Casato, M., ... & Younossi, Z. M. (2017). Evidence-based recommendations on the management of extrahepatic manifestations of chronic hepatitis C virus infection. Journal of hepatology, 66(6), 1282-1299.