Vivencias de una profesional de la salud

Mi nombre es Miriam Castellot Canto, soy portadora del virus de la Hepatitis C, nací en Campeche, Campeche. Sin embargo, desde el año 1972 radico en Mexicali Baja California. Empezaré contándoles que me infecté por el virus C probablemente por una punción e infección inadvertida en el año 2004, debido a mi profesión como cirujano dentista durante 28 años en el sector privado y público en la época cuando los guantes no eran indispensables. Desde luego que este suceso me ha hecho estar muy consciente de los riesgos de aquellos tiempos.  

En el año 2000 empezaron los síntomas con dolores muy fuertes de cabeza (que confundíamos con migraña), dolores en los huesos, articulaciones y músculos, a parte de las molestas náuseas y lo más terrible de todo era ese cansancio, que no se quitaba con el descanso. Así que recurrí a varios especialistas, los cuales por más que intentaban buscar, no encontraban absolutamente nada, ellos decían que todo estaba perfecto, hasta llegaron a pensar que necesitaba de un Psiquiatra, aunque yo sabía que esa no era la solución.

La realidad es que esos años se tenía poca información de la enfermedad y de los factores de riesgo para infectarse.  

En el 2004 empezaron algunas hemorragias, yo estaba tan preocupada porque todas mis conclusiones me llevaban a enfermedades muy graves como el cáncer, hasta que por fin mi ginecólogo llegó a la conclusión de que mi problema era una enfermedad provocada por un virus, así que decidió hacerme las pruebas pertinente, momento en el cual empezó esta travesía.

Gracias a Dios la vida me llego a dos grandes médicos, el Dr. Enrique Wolpert del D.F. y el Dr. Mario Lomelí de Mexicali B.C. que a pesar de que no he podido eliminar el virus, me han mantenido con una calidad de vida muy buena que me permite hacer lo que quiero y más me gusta.

En estos 10 años he tenido dos tratamientos con Interferon y Ribavirina, uno de 48 semanas y otro de 24, los efectos colaterales fueros devastadores, con 4 neumonías, una de ellas muy severa, hipotiroidismo, que hasta la fecha ha sido difícil de controlar, me hice hipertensa, y ahora con síndrome metabólico, problema de piel, los dolores de cabeza que fueron en aumento, así como problemas digestivos, en fin, puedo decir que la mayoría de los síntomas que ocasiona la enfermedad y el tratamiento los he tenido, y pese a todo no conseguía erradicar el virus. Con el pasar del tiempo esta travesía presentó otra terrible tormenta, en el año 2009 mi segundo hijo que tenía 33 años lo notaba cansado, y presentí que algo no estaba bien en él, hice lo posible para que se hiciera los análisis y efectivamente lo diagnosticaron con hepatitis C, así que pensamos que el contagio fue al nacer (¿o durante el embarazo?), ya que fue un parto difícil, un parto bastante complicado ya que venía en una posición inadecuada. Para cuando diagnosticaron a mi hijo en la edad aculta inmediatamente inició el tratamiento y gracias a Dios y a ese diagnóstico oportuno a la semana 12 de tratamiento logró erradicar el virus y hasta la fecha está negativo.

Lo previo me lleno de alegría y motivación, sentía la necesidad de decirle a todos sobre una enfermedad que se llama HEPATITIS C, la responsable de todos mis problemas de salud hasta el momento, que no solo es silenciosa sino abandonada, necesitaba decir que cualquiera puede estar infectado de este virus tan desgastante, y que se se diagnostica a tiempo, la enfermedad tiene muchas probabilidades de CURA. Que hay que prevenir antes de lamentar ya que actualmente se conocen los factores de riesgo, que no hay que esperar a tener los síntomas como yo, cuando el hígado ya está bastante dañado.

Pensar en todo esto y por el apoyo del Dr. Enrique Wolpert, que me invitó a formar el grupo de mutua ayuda en Mexicali B.C. "Unidos por una vida mejor A.C." en Octubre del 2006, lo que hizo que mi Médico tratante y grandes amistades que sin tener el virus, conscientes del grave problema y dispuestos a brindar su apoyo a esta causa se unieron y juntos durante casi 9 años, hemos luchado para que este grupo llegue a donde hoy estamos, hemos apoyado alrededor de 500 pacientes, pero de ellos muchos no han podido tener tratamiento por no tener ningún servicio médico y la única esperanza es ser atendidos en el Seguro Popular, por ello, uno de nuestros objetivos como grupo social es lograr que los Hospitales se acrediten en esta enfermedad.

Muchos de los integrantes tenemos todavía el virus en nuestra sangre y cada día deteriorándonos más, muchos tenemos cirrosis compensada, algunos ya descompensada, otros en espera de un trasplante, y muchos nos han dejado en el camino, en memoria de ellos lucharemos hasta llegar a la meta, la cual es que esta enfermedad logre ser erradicada, porque ya existen medicamentos que tienen un alto índice de curación, tenemos derecho a ser tratados en nuestra enfermedad, yo hago el esfuerzo por pagar un Seguro Médico de gastos mayores y pensé en las personas que no tienen esta opción. ¿Qué pasaría si tuvieramos acceso a los nuevos medicamentos?, mi calidad de vida está en manos de una decisión que corresponde a las autoridades de salud, yo, como muchos en mi misma situación tenemos la gran esperanza que pronto podamos ser escuchados con nuestra lucha diario para poder ver esa luz que nos acerque al fin de esta enfermedad tan desgastante.

Invito a toda persona que por algún motivo hayan tenido una transfusión antes del año 1992 (año en el que todavía no se analizaba la sangre exhaustivamente), se realicen un examen médico y las pruebas para esta enfermedad silencionsa, la HEPATITIS C, esto incluye a los niños de ese entonces que al nacer necesitaron sangre o por una intervención quirúrgica se les aplicó sangre, ahorita esos niños tendrían entre 30 y 40 años, edad en la cual se realiza la mayor parte de diagnósticos. Recuerden que mi hijo gracias a la detección oportuna podemos en estos momentos decir que está curado.

Y a los que ya saben que la tienen les digo que no están solos, somos muchos con el mismo problema, recuerden que tenemos HEPATITIS C más no somos HEPATITIS C, no dejemos que la enfermedad se apodere de nosotros, únanse a nosotros para luchar contra ella y un día tener un México sin HEPATITIS C.

Mil gracias por escucharme.